La Bomba Mayagüezana
Primera Parte
Por Alberto Galarza Ramos y Edwin Albino Plugues
Photos courtesy of Pedro Angel "Unico" Noguet 

Para el siglo XVI fueron traídos forzosamente a las costas de Puerto Rico los primeros grupos de esclavos negros africanos con el propósito de trabajar en la minería en los cañaverales y trapiches. Estos seres secuestrados de las selvas y sabanas del occidente de África fueron distribuidos de acuerdo a los intereses y caprichos de los propietarios, principalmente en los llanos costeros de este archipiélago boricua.

Desde el 1514 y siguiendo los años 1530 y 1592, según el Lic. Cedó Alzamora,
se mencionaba el comercio y las cifras poblaciones de los esclavos de diversas procedecias africanas en la costa oeste. Estos seres humanos fueron sometidos a una vida de mucha explotación y sufrimientos bajo el régimenesclavista desplazando así la mano de obra indígena. Ante esta situación la cual persistió en los siglos siguientes, los negros bozales y criollos sometidos fueron dando respuestas a sus necesidades y opresión.

El sincretismo religioso mezcla de cultos africanos con la oficialidad católica, el comportamiento cimarrón monte adentro y acciones calculadas de otros tantos se manifestaron dentro y fuera de las haciendas a través del canto, toque y baile de bomba y en otras expresiones sociales o individuales.

La música y baile “bombero” fueron canal para manifestar colectivamente sus ansias de libertad y creatividad. Los mensajes sonoros y corporales servían para conspirar contra el sistema esclavista. Las raíces de la bomba y de otras aportaciones salen del occidente-central de África toda vez que se traficaron pobladores desde Senegal, Gambia, Guinea, Sierra Leona, Alto Volta, Nigeria Cabo Verdad, Costa de Marfil, Ghana, Togo, Benín Camerún, Congo y hasta Angola.



Chago Fortunet

De allí recalaban los barcos negreros en el Caribey tierra firme en particular a las Antillas Mayores (Haití, Cuba, República Dominicana) y la s Antillas Menores Francesas y Holandesas. Puerto Rico es el receptor de parte de ese trasiego y de
todo un bagaje cultural heredado, como lo han señalado Don Ricardo Alegría y el Prof. Jalil Sued Balillo. Ciertamente la influencia Francesa del Caribe (Haití) deja huella en la bomba puertorriqueña. A finales del siglo XVIII llegan por el muelle de ;os Franceses de Mayagüez una inmigración de colonos franceses escapados de la rebelión de negros esclavos que comandaba Toussaint Francesa en Haití, estos colonos trajeron sus esclavos domesticados. Teniendo una estrecha relación con el Yubá de la Tumba Francesa (producto de la mezcla de haitianos y cubanos) del a región de Guantanamo y Santiago de Cuba. Al mezclarse estos esclavos haitianos y cubanos con los boricuas se le fué dando forma a la bomba “Yubá” mayagüezana y puertorriqueña.

La distribución geográfica y el trato a los esclavos fué desigual y arbitrario. Mayagüez, junto a Ponce, Guayama, Arroyo, Loiza y otras regiones , fue un centro cañero y azucarero de mucha dinámica. Lo que era predominante en lo económico, va a ser importante y visible en lo social, político y cultural. La música por ser la mas practicada manifestación de la cultura contiena también la contribución del negro africano o del afro-boricua. En el registro cultural del folclor puertorriqueñ y mayagüezano se refieren varios toques, golpes, seis o ritmos de la bomba que de África se había de criollizar como puertorriqueña. La rica diversidad va desde el Sica, Leró, Yubá, Calindá, Cuembé, Cunyá, Mariandá, Cocobalé y el Holandé. Los instrumentos son dos (2) tambores o barriles (hoy día se usan más en el conjunto), que junto a los cuá (pareja de palos) y la solitaria maraca de higuera, son los que amenizaban la “bombeada”.

Al barril más grande se le llama burlador o burleador y es el que mantiena un ritmo consistente o de base. El más pequeño tiene como nombre subidor o requinto, el cual se usa para improvisar, florear y para competir con los bailadores. Dufrasne los llama segundo y primero, respectivamente. Definitivamente este último mantiene un diálogo rítmico con los bailadores y hace el contrapunteo al grande.

En el ambiente mayagüezano el que pide golpes para figurar es el hombre mientras que la mujer va acompañada por este para poder salir a bailar. De acá surgieron grandes personajes de la bomba tradicional tales como: Marcelo (Marcelino) Cepeda Chabrier, quien fué bisabuelo del “Patriarca” o “Roble Mayor” de la bomba y la plena Don Rafael Cepeda Atiles. Don Marcelo lleva su bomba a Ponce y luego a Guayama en su movilidad geográfica.


Localidad: Casa de Antonia Vazquez baez
Año: 65 al 76
Bailador hombre: Chago Fortunet
Bailadora Mujer: Rebeca Maraya
Subidor: Papo Yanien
Los cuas:(al lado del tambor /sentado en la silla con camisa roja) Cuchun Fortunet
Auque no se ve ...en el buleador esta: Don Cambo Fortunet
En la maraca: Xixta Maraya

Don Marcelo Cepeda residió en la Hacienda Carolina localizada en el Bo. Barcelona en Mayagüez. Los dueños de dicha hacienda eran de nacionalidad francesa, cuya propietaria era Doña Isabel Chabrier viuda del Sr. Andres Guenard. Para la época de la esclavitud y posterior a ella se tocaba y bailaba la bomba en las haciendas azucareras los sábados y domingos cuando no se trabajaba. También para el fin de zafra o cocecha y molienda. De acuerdo a historiadores e investigadores del tema, los lugares que més se destacaron en esta manifestación cultural fueron los de la costa tales como: Loíza, Guayama, Arroyo, de Guayanilla a Patillas pasando por Ponce; Vega Baja, Mayagüez, San Germán, Añsco, Hormigueros y luego Santurce y Carolina.

Acá en el contexto mayagüezano figuran los siguientes exponentes de este ritmo afroboricua: Anastacio Guenard, Andrés Laguer, Sergio Náter, Octancio Flores y Escobar emigraron hacia San Juan. Don Demetrio, José y Alejo Francisquini, Octavio Flores, Cambó Fortunet, Don Francisco Soler, Agustín Soler, Juan Esteban, Juan Pedro Nadal, Fano Bonilla, Chencho y Miguel Silva, Canuto, Benigno Vializ, María Engracia, Rosario y Soledad Alduén, Aristarco Alfonso, Benita Francisquini, María Caballery (Mamá Ton Ton), María Luisa (Wichín) y Cacilia Caballery, Catín Cámara, Doña Cecilia Quiñones, Doña Rosa María Mangual, Mildred y Cristy Alfonso, María y Álida Alduén y Rosa Pabón entre otros barrileros, cantantes y bailadores. Muchos de ellos residieron en el Bo. Sábalos, Guanajibo-Castillo y en otros lugares de Mayagüez. Del Bo. Liceo y del Bo. Buena Vista bajaban “los negritos estén pinta’o de amarillo y colora’o”, tradición mayagüezana de la bomba; dirigidos por Cambo Fortunet y Aristarco Alfonso.